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Videojuegos para manejar en casa: Dirt Rally 2.0

En tiempos de cuarentena, llená tu auto de tierra con este simulador de rally.

Test Dirt Rally 2.0

Tiempos complicados los que estamos viviendo. Muchas personas cambiaron sus rutinas drásticamente por el avance del COVID-19 (o coronavirus, como prefieras llamarle) y están pasando el día en sus casas, trabajando desde allí o viendo de qué manera pasar el tiempo. Un momento de introspección, de autoconocimiento y de reconocer qué cosas querés hacer realmente con tu vida. ¿Limpiar la casa entera? ¿Remodelar? ¿Dejar los vicios y reencaminar tu existencia? Nada de eso, vos siempre quisiste ser piloto de rally y nunca pudiste, así que hoy te ofrezco una de las experiencias más cercanas que vas a tener a derrapar a 150 Km/h al borde de un precipicio pero sin arriesgar tu vida, desde la comodidad de tu casa.

DIRT

Codemasters viene hace tiempo con su saga dedicada al rally, comenzando allá por 1998 con el legendario Colin Mc Rae Rally, que fue evolucionando lentamente hasta la saga Dirt, hasta llegar al Dirt 4 lanzado en 2017. Mientras que este título hace foco en la historia y dá una opción de juego más lúdica y arcade, hay otra saga que está plenamente enfocada a los puristas del rally, aquellos que como yo jugaron alguna vez al Richard Burns Rally y se rompieron las manos hasta poder completar un tramo sin volcar. Esta saga más hardcore tomó el nombre de Dirt Rally, y el año pasado tuvimos su segunda entrega, Dirt Rally 2.0.

El juego

Dirt Rally 2.0, al igual que se su antecesor, nos permite sentir la adrenalina de vehículos de rally de todas las épocas, haciendo especial hincapié en las físicas y los entornos. Acá no hay piedad, si el copiloto te dice que no cortes la curva, es porque te espera una piedra que seguramente te vá a dejar fuera de carrera. No es lugar para el error ni para aprender a manejar, Dirt Rally presume que ya tenés experiencia en simuladores y te vá exigiendo a medida que pasan las pruebas.

 El modo carrera te propone un calendario a través de las distintas locaciones (Nueva Zelanda, Argentina, España, Polonia, Australia y Estados Unidos) que se están expandiendo con los distintos DLC (contenido descargable aparte y generalmente pago) integrando otras locaciones tal como habíamos visto en la primera entrega como Finlandia, Suecia, Montecarlo, Grecia, Gales o Escocia. Lo mismo sucede con los autos, a la nómina inicial de 50 máquinas se le pueden agregar nuevos autos hasta prácticamente duplicar la lista. Tenés desde autos con 60 años de antigüedad como el el MINI Cooper o el Citroën DS, hasta modelos de la categoría R5, que compiten en la WRC2. Lamentablemente, por una cuestión de licencias, no tenemos disponibles a los autos del WRC actual, pero te juro que tampoco los vas a extrañar demasiado.

El desafío en Dirt Rally 2.0 consiste en dominar los distintos tramos, las distintas superficies y los distintos autos. En ese proceso vas a notar que tu técnica de manejo no termina igual como empezó, y vas a notar que el principal obstáculo que tenés que atravesar es el pulido de tus habilidades. En este apartado hago incapié en que como todo simulador es menester contar con un volante, pero si la cuarentena te agarró con un gamepad también la vas a pasar bien. Eso sí, probá la vista desde el puesto de conducción, que no tiene desperdicio.

Los autos para participar en las competencias se van comprando con el mismo dinero que ganás en las carreras, haciendo que la evolución sea paulatina. Ese mismo dinero es el que tenés que usar para arreglar los daños de tu auto y realizar upgrades, así que hacer una carrera sin choques tiene su recompensa.

Un párrafo aparte merece todo lo relacionado al Rallycross. Esta categoría está siendo cada vez más popular, y Dirt Rally 2.0 tiene la licencia del World Rallycross championship para traerte todos los autos y las pistas de las últimas temporadas. Las carreras son divertidísimas, los circuitos no son fáciles de dominar y la cuestión se pone aún mejor en el modo multijugador, donde medís tus habilidades con personas de todo el mundo.

Voy a contarte una particularidad sobre las locaciones. Como te mencioné recién, este juego no tiene las licencias oficiales del WRC, eso quedó reservado para el WRC7 que de paso aprovecho y te digo que es un buen juego, pero que no tiene el pulido suficiente en el apartado físico para ser tan disfrutable, por eso la nota es sobre su contrincante. En el Dirt Rally 2.0, muchas de las locaciones son reales, pero tienen los nombres cambiados. Un ejemplo claro de esto son los tramos en Argentina, desarrollados en la provincia de “Catamarca” pero respetando el trazado, paisaje y hasta los puentes del tramo Condor-Copina, en la provincia de Córdoba. Basta con ver el trazado del juego con el trazado real superpuesto para despejar cualquier duda:

Y así con todos los demás. Me hace acordar a los primeros Winning Eleven, donde los jugadores tenían nombres cambiados pero reconocibles. En fin, el tema de que no sea el juego oficial del WRC no te impide correr por los mismos tramos.

Para finalizar, voy a hacer un balance de lo mejor y lo peor de este juego.

Lo mejor son los gráficos y el foco en la simulación, se trabajó mucho sobre las físicas para que cada superficie y cada auto se sienta bien distinto. Correr en el mismo tramo abriendo la tanda o cerrándola con el suelo degradado cambia, ni hablar si llueve, hay hielo o si el auto tiene tracción adelante o atrás. Al respecto, también destaco la enorme variedad de autos y pistas, desde lo más emblemático del Rally hasta todo lo relativo al mundo del Rallycross. Otro punto a favor es que al menos en Steam, este juego suele estar en oferta, momento en que te recomiendo comprarlo.

En el lado negativo puedo decirte que si no tenés un volante, la experiencia de manejo se pierde en buena parte, aunque con un gamepad también podés jugar. El juego permite hasta usar el teclado, pero ahí la cosa se pone hasta desagradable. Otro punto en contra es que buena parte de su contenido es en forma de DLC, esto quiere decir que tenés que pagar aparte para varios tramos y pistas, aunque estos DLC también suelen estar en oferta. Además, los requerimientos mínimos son un poco exigentes, pero uno de los peores puntos en este apartado es todo el espacio de almacenamiento que requiere cuando tenés el juego con todos sus DLCs, más de 100 Gb de tu disco duro. Por último, no estaría mal un modo historia más atrapante, estaría genial poder armar al menos una escudería como sí sucede en Dirt 4.

En resumen, si te gusta la simulación y el rally, este juego tiene que estar en tu pc.

Requisitos del DIRT Rally 2.0:

  • SO: 64bit Win 7, Win 8, Win10
  • Procesador: AMD FX4300 o Intel Core i3 2130
  • Memoria: 8 GB de RAM
  • Gráficos: AMD HD7750 o NVIDIA GTX650Ti
  • DirectX: Versión 11
  • Red: Conexión de banda ancha a Internet
  • Almacenamiento: 100 GB de espacio disponible

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